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Manuel Rojas: Un espíritu inquieto

Manuel Rojas: Un espíritu inquieto

El hombre nacido de mujer, corto de días; y harto de sinsabores; que sale como una flor y es cortado, y huye como la sombra y no permanece.— Job.   Aquella mañana Pablo González estrenaba un magnífico sobretodo azul. A las ocho de la mañana, después de colocárselo...
Manuel Rojas: Canto y baile

Manuel Rojas: Canto y baile

Los muebles de aquel salón de baile eran tapizados con brocato color rojo; rojo era también el papel que cubría las paredes y roja la alfombra que, después de orillar de encarnado las patas de las sillas y sillones, terminaba súbitamente ante el piano. En las ropas de...
Manuel Rojas: Laguna

Manuel Rojas: Laguna

De aquella época de mi vida, ningún recuerdo se destaca tan nítidamente en mi memoria y con tantos relieves como el de aquel hombre que encontré en mis correrías por el mundo, mientras hacía mi aprendizaje de hombre. Hace ya muchos años. Al terminar febrero, había...
Manuel Rojas: El delincuente

Manuel Rojas: El delincuente

Yo vivo en un conventillo. Es un conventillo que no tiene de extraordinario más que un gran árbol que hay en el fondo de su patio, un árbol corpulento, de tupido y apretado ramaje, en el que se albergan todos los chincoles, diucas y gorriones del barrio; este árbol es...
Manuel Rojas: El vaso de leche

Manuel Rojas: El vaso de leche

Afirmado en la barandilla de estribor, el marinero parecía esperar a alguien. Tenía en la mano izquierda un envoltorio de papel blanco manchado de grasa en varias partes. Con la otra mano atendía la pipa. Entre unos vagones apareció un joven delgado; se detuvo un...