Juana de Ibarbourou: Raíz salvaje

Juana de Ibarbourou color 400

Anuncio

Me ha quedado clavada en los ojos
la visión de ese carro de trigo,
que cruzó rechinante y pesado,
sembrando de espigas el recto camino.

¡No pretendas, amante, que ría!
¡Tú no sabes en qué hondos recuerdos
estoy abstraída!

Desde el fondo del alma me sube
un sabor de pitanga a los labios,
tiene aún mi epidermis morena
no sé qué fragancia de trigo emparvado…
¡Ay, quisiera llevarte conmigo
a dormir, una noche, en el campo
y en tus brazos pasar hasta el día,
bajo el techo alocado de un árbol…!

¡Soy la misma muchacha salvaje
que, hace años, trajiste a tu lado!