Katherine Mansfield

Katherine Mansfield: Veneno

El correo tardaba mucho. Cuando volvimos de nuestro paseo después del desayuno, aún no había llegado. —Pas encoré, madame —cantó Annette, escabulléndose de nuevo hacia la cocina. Llevamos nuestros paquetes al comedor. La mesa estaba puesta. Como siempre, la vista de la mesa arreglada para dos, dos personas solas, tan ...
Angela Carter

Angela Carter: La cámara sangrienta

Me recuerdo despierta aquella noche, insomne en la litera del coche-cama, en un éxtasis delicioso, arrobador de loca efervescencia, la ardiente mejilla hundida en la impecable batista de la almohada y el batir frenético de mi corazón remedando el jadeo de los grandes pistones del tren, de ese tren que ...
Jack London

Jack London: Las muertes concéntricas

Wade Atsheler ha muerto… ha muerto por mano propia. Decir que esto era inesperado para el reducido grupo de sus amigos, no sería la verdad; sin embargo, ni una vez siquiera, nosotros, sus íntimos, llegamos a concebir esa idea. Antes de la perpetración del hecho, su posibilidad estaba muy lejos ...
Isaac Asimov

Isaac Asimov: Soñar es un asunto privado

Jesse Weill levantó la vista de su escritorio. Su cuerpo viejo y descarnado, la nariz de prominente caballete, los ojos hundidos y sombríos y las sorprendentes greñas canosas habían definido su aspecto durante los años que Sueños, Inc. se había hecho mundialmente famosa. —¿Ya está aquí el chico, Joe? —preguntó ...
Graham Greene

Graham Greene: El final de la fiesta

Peter Morton se despertó sobresaltado al enfrentarse con la primera luz del día. A través de la ventana, podía ver una rama desnuda inclinándose en un marco de plata. La lluvia golpeaba contra el cristal. Era el 5 de enero. Miró hacia la otra cama, al otro lado de la ...
Horacio Quiroga

Horacio Quiroga: El espectro

Todas las noches, en el Grand Splendid de Santa Fe, Enid y yo asistimos a los estrenos cinematográficos. Ni borrascas ni noches de hielo nos han impedido introducirnos, a las diez en punto, en la tibia penumbra del teatro. Allí, desde uno u otro palco, seguimos las historias del film ...
Emilia Pardo Bazán

Emilia Pardo Bazán: La cita

Alberto Miravalle, excelente muchacho, no tenía más que un defecto: creía que todas las mujeres se morían por él. De tal convencimiento, nacido de varias conquistas del género fácil, resultaba para Alberto una sensación constante, deliciosa, de felicidad pueril. Como tenía la ingenuidad de dejar traslucir su engreimiento de hombre ...
Juan José Saer

Juan José Saer: Sombras sobre vidrio esmerilado

A Biby Castellaro ¡Qué complejo es el tiempo, y sin embargo, qué sencillo! Ahora estoy sentada en el sillón de Viena, en el living, y puedo ver la sombra de Leopoldo que se desviste en el cuarto de baño. Parece muy sencillo al pensar «ahora», pero al descubrir la extensión ...
Fredric Brown & Mack Reynolds

Fredric Brown & Mack Reynolds: Oscuro interludio

Los ojos del sheriff Ben Rand tenían una expresión grave. —Está bien, muchacho, Pareces bastante nervioso; eso es natural. Pero si tu historia es verídica, no debes preocuparte. No te preocupes por nada. Todo se arreglará, muchacho. —Ocurrió hace tres horas, sheriff —dijo Allenby—. Siento haber tardado tanto en llegar ...
Ray Bradbury

Ray Bradbury: El otro pie

CUANDO OYERON LAS NOTICIAS salieron de los restaurantes y los cafés y los hoteles y observaron el cielo. Las manos oscuras protegieron los ojos en blanco. Las bocas se abrieron. A lo largo de miles de kilómetros, bajo la luz del mediodía, se extendían unos pueblitos donde unas gentes oscuras, ...
Franz Kafka

Franz Kafka: La condena

Era una mañana de domingo, en plena primavera Georg Bendemann, joven comerciante, estaba sentado en su dormitorio, en el primer piso de una de esas casas bajas y mal construidas que se elevaban a lo largo del río, que apenas se distinguían unas de otras por la altura y el ...
César Vallejo

César Vallejo: Paco Yunque

Cuando Paco Yunque y su madre llegaron a la puerta del colegio, los niños estaban jugando en el patio. La madre le dejó y se fue. Paco, paso a paso, fue adelantándose al centro del patio, con su libro primero, su cuaderno y su lápiz. Paco estaba con miedo, porque ...