Antón Chéjov

Antón Chéjov: Un enigma

En la tarde del primer día de Pascua, el consejero civil Navagin, de regreso de las tradicionales visitas, cogió la lista depositada en la antesala, en que los visitantes estampaban su firma, y con ella en la mano entró en su despacho. Después de cambiarse de traje y de beber ...
Lev Tolstói

Lev Tolstói: ¿Cuánta tierra necesita un hombre?

I La hermana mayor, que estaba casada con un comerciante y residía en la ciudad, fue a la aldea a visitar a su hermana menor, mujer de un campesino. Mientras tomaban el té, la mayor no hacía más que elogiar la vida de la ciudad; vivía allí con sus hijos ...
Edgar Allan Poe

Edgar Allan Poe: Manuscrito hallado en una botella

Qui n’a plus qu’un moment á vivreN’a plus ríen á dissimuler.Quinault, Atys. Muy poco podría decir acerca de mi país y de mi familia. Los malos tratos y el correr de los años me obligaron a abandonar el primero y a alejarme de la última. La riqueza heredada me permitió ...
Horacio Quiroga

Horacio Quiroga: Las medias de los flamencos

Cierta vez las víboras dieron un gran baile. Invitaron a las ranas y a los sapos, a los flamencos y a los yacarés, y a los peces. Los peces, como no caminan, no pudieron bailar; pero siendo el baile a la orilla del río, los peces estaban asomados a la ...
Roberto Fontanarrosa

Roberto Fontanarrosa: 19 de diciembre de 1971

Sí, yo sé que ahora hay quienes dicen que fuimos unos hijos de puta por lo que hicimos con el viejo Casale, yo sé. Nunca falta gente así. Pero ahora es fácil decirlo, ahora es fácil. Pero había que estar esos días en Rosario para entender el fato, mi viejo, ...
Baldomero Lillo

Baldomero Lillo: El rapto del sol

Hubo una vez un rey tan poderoso que se enseñoreó de toda la tierra. Fue el señor del mundo. A un gesto suyo millones de hombres se alzaban dispuestos a derribar las montañas, a torcer el curso de los ríos o a exterminar una nación. Desde lo alto de su ...
Mario Benedetti

Mario Benedetti: ¿Quién mató a la viuda?

La prensa le había dado al crimen una cobertura destacadísima, casi escandalosa. El hecho de que la señora de Umpiérrez (argentina, natural de Córdoba) fuera una viuda de primera clase y que además formara parte de lo que en el Río de la Plata se suele nombrar como Patria Financiera, ...
Miguel Hernández

Miguel Hernández: El potro obscuro

Una vez había un potro oscuro. Su nombre era Potro-Obscuro. Siempre se llevaba a los niños y las niñas a la gran ciudad del Sueño. Se les llevaba todas las noches. Todos los niños y las niñas querían montar sobre el Potro-Obscuro. Una noche encontró a un niño. El niño ...
H. P. Lovecraft

H. P. Lovecraft: Azathoth

Cuando el mundo se sumió en la vejez, y la maravilla rehuyó la muerte de los hombres; cuando ciudades grises elevaron hacia cielos velados por el humo torres altas, temibles y feas, a cuya sombra nadie podía soñar sobre el sol ni las praderas floridas de la primavera; cuando el ...
Hans Christian Andersen

Hans Christian Andersen: El niño malo

Había una vez un anciano poeta, un verdadero poeta muy anciano y muy bueno. Una tarde que se encontraba en su casa hacía fuera un tiempo espantoso. Llovía a torrentes; pero el anciano poeta estaba caliente, muy a su gusto, cerca de la estufa donde ardía el fuego y se ...
Gustavo Adolfo Bécquer

Gustavo Adolfo Bécquer: La ajorca de oro

(Leyenda toledana) I Ella era hermosa, hermosa con esa hermosura que inspira el vértigo, hermosa con esa hermosura que no se parece en nada a la que soñamos en los ángeles y que, sin embargo, es sobrenatural; hermosura diabólica, que tal vez presta el demonio a algunos seres para hacerlos ...
Adolfo Bioy Casares

Adolfo Bioy Casares: Reverdecer

Seguía mirando el sepulcro, porque estaba resuelto a no moverse hasta que se alejaran las hermanas de la pobre Emilia y porque en el instante en que se volviera, para salir del cementerio, entraría en el mundo donde ya no podría encontrarla. No se resignaba a emprender el regreso platicando ...