César Vallejo

César Vallejo: Paco Yunque

Cuando Paco Yunque y su madre llegaron a la puerta del colegio, los niños estaban jugando en el patio. La madre le dejó y se fue. Paco, paso a paso, fue adelantándose al centro del patio, con su libro primero, su cuaderno y su lápiz. Paco estaba con miedo, porque ...
Pío Baroja

Pío Baroja: Elizabide el Vagabundo

¿Cer zala usté cenubenenamoratzia?Sillan ishiri etaguitarra jotzia. (Canto popular) Muchas veces, mientras trabajaba en aquel abandonado jardín. Elizabide el Vagabundo se decía al ver pasar a Maintoni, que volvía de la iglesia: «¿Qué pensará? ¿Vivirá satisfecha?» ¡La vida de Maintoni le parecía tan extraña! Porque era natural que quien, como ...
George R. R. Martin

George R. R. Martin: El camino de la Cruz y el Dragón

—Herejía —me dijo, y las fétidas aguas de su estanque se agitaron con un suave chapoteo. —¿Otra? —dije yo con voz cansada—. Hay muchas últimamente. Mi Señor Comandante no quedó muy complacido ante mi comentario. Cambió pesadamente de posición, haciendo que en el estanque nacieran pequeñas olas. Una de ellas ...
Tim Pratt

Tim Pratt: Sueños imposibles

Pete volvía a casa caminando desde la filmoteca, donde había asistido a una sesión de tarde de Tener y no tener, cuando vio por primera vez el videoclub. Se detuvo en la acera, con la cabeza inclinada y el ceño fruncido, ante el estrecho local apretujado entre una tienda de ...
Richard Matheson

Richard Matheson: El tercero a partir del sol

Abrió los ojos cinco segundos antes de que sonara el reloj. Se despertó súbitamente, sin el menor esfuerzo. Ya en plena conciencia, con toda frialdad, estiró la mano izquierda en la oscuridad para apagar la alarma; la campanilla vibró un segundo aún, antes de ahogarse. Su esposa, tendida junto a ...
Antón Chéjov

Antón Chéjov: Tristeza

¿A quién confiar mi pena? Crepúsculo vespertino. Gruesos y húmedos copos giran perezosos alrededor de los faroles recién encendidos, cubriendo de una delgada y blanda capa los tejados, los lomos de los caballos, los hombros y las gorras. El cochero Iona Potápov, tan blanco como un fantasma, encorvado hasta donde ...
Guy de Maupassant

Guy de Maupassant: El collar

Era una de esas bonitas y encantadoras muchachas que nacen, como por un error del destino, en una familia de empleados. Sin dote, sin esperanzas, sin posibilidad alguna de ser conocida, comprendida, querida y casada con un hombre rico y distinguido, dejó que la unieran en matrimonio con un modesto ...
Miguel de Unamuno

Miguel de Unamuno: Ramón Nonnato, suicida

Cuando harto de llamar a la puerta de su cuarto entró, forzándola, el criado, encontróse a su amo lívido y frío en la cama, con un hilo de sangre que le destilaba de la sien derecha, y junto a él, aquel retrato de mujer que traía constantemente consigo, casi como ...
Chimamanda Ngozi Adichie

Chimamanda Ngozi Adichie: La embajada estadounidense

Hacía cola a la puerta de la Embajada estadounidense de Lagos, mirando al frente sin apenas moverse, con una carpeta de plástico azul bajo el brazo. Era la persona cuarenta y ocho de una cola de casi doscientas que se extendía desde las verjas cerradas de la Embajada estadounidense, pasando ...
Cynthia Ozick

Cynthia Ozick: El chal

Stella, fría, fría, la frialdad del infierno. Cómo anduvieron juntas por los caminos, Rosa, con Magda acurrucada entre sus pechos doloridos, Magda envuelta en el chal... A veces Stella llevaba a Magda en brazos, pero estaba celosa de ella. Una niña flaca de catorce años, demasiado pequeña, con unos pechos ...
Jack London

Jack London: Un millar de muertes

Había estado en el agua aproximadamente una hora, y tenía frío, cansancio, y un terrible calambre me atenazaba el muslo derecho, por lo que parecía que había llegado mi momento final. Luchando vanamente contra la poderosa marea en reflujo, había asistido a la enloquecedora procesión de las luces de la ...
Horacio Quiroga

Horacio Quiroga: Una bofetada

Acosta, mayordomo del Meteoro, que remontaba el Alto Paraná cada quince días, sabía bien una cosa, y es ésta: que nada hay más rápido, ni aun la corriente del mismo río, que la explosión que desata una damajuana de caña lanzada sobre un obraje. Su aventura con Korner, pues, pudo ...