Gustavo Adolfo Bécquer: El miserere

Gustavo Adolfo Bécquer - El miserere

«El miserere» es un cuento del escritor español Gustavo Adolfo Bécquer, publicado el 17 de abril de 1862 en el periódico El Contemporáneo. Durante una visita a la abadía de Fitero, un hombre encuentra un antiguo manuscrito musical inconcluso, cubierto de extrañas anotaciones en alemán que parecen escritas por un loco. Intrigado por su origen, escucha de labios de un anciano la historia de un músico peregrino que, atormentado por una culpa pasada, busca componer un Miserere tan sublime que exprese de forma perfecta su arrepentimiento y le permita alcanzar el perdón divino. Esa búsqueda obsesiva lo conduce hasta una remota iglesia en ruinas, rodeada por una leyenda inquietante.

Adolfo Bioy Casares: Reverdecer

Adolfo Bioy Casares - Reverdecer

«Reverdecer» es un cuento del escritor argentino Adolfo Bioy Casares, publicado en 1959 en el libro Guirnalda con amores. Junto a la tumba de Emilia, un hombre permanece aferrado a su recuerdo con una devoción absoluta y solitaria, reticente a emprender el regreso y aceptar su ausencia. Días después decide honrar su memoria llevando cada viernes rosas blancas al cementerio. Sin embargo, esa rutina de luto pronto se ve perturbada por la inexplicable aparición de un ramo de rosas rojas apenas ajadas sobre la lápida, como si alguien se le hubiera anticipado en la ofrenda.

Mark Twain: Cartas desde la Tierra

Mark Twain - Cartas desde la Tierra

«Cartas desde la Tierra» (Letters from the Earth) es una pieza satírica del escritor estadounidense Mark Twain, escrita en 1909 y publicada póstumamente en 1962. Tras asistir a la creación del universo y del hombre, el arcángel Satanás es desterrado del cielo por un día celestial a causa de sus comentarios burlones sobre las obras del Creador. Aprovechando el destierro, viaja a la Tierra para observar cómo marcha el experimento de la especie humana. Lo que encuentra lo deja perplejo: una criatura absurda que se proclama la obra más noble de Dios, que reza sin ser escuchada, que ha imaginado un cielo lleno de todo lo que detesta, y que cree ciegamente en una Biblia repleta de contradicciones. Desde allí escribe a los arcángeles Miguel y Gabriel para contarles sus hallazgos.

Isabel Allende: Una venganza

Isabel Allende - Una venganza2

«Una venganza» es un cuento de la escritora chilena Isabel Allende, publicado en 1989 en el libro Cuentos de Eva Luna. Dulce Rosa Orellano es la joven hija de un poderoso senador provincial, cuya belleza —más imaginada que real— inspira canciones y poemas. Cuando el temible Tadeo Céspedes ataca la hacienda del senador, la joven es encerrada en una habitación, con el firme propósito de acabar con su vida si los sitiadores logran burlar la defensa. Al ir el padre a su encuentro para evitar que caiga en manos de Céspedes, su hija le suplica que la deje vivir con un único propósito: vengarlo.

Robert Bloch: Casi humano

Robert Bloch - Casi humano

«Casi humano» es un cuento del escritor estadounidense Robert Bloch, publicado en 1943 en la revista Fantastic Adventures. Duke, un criminal calculador y despiadado, irrumpe en la casa del profesor Blasserman, un anciano científico europeo refugiado en Estados Unidos tras huir de la guerra. Bajo amenaza, Duke obliga al profesor a conducirlo hasta un cuarto subterráneo donde guarda celosamente su creación más secreta: Junior, un robot con un cerebro artificial capaz de hablar y aprender, pero con la ingenuidad de un niño. Fascinado por las posibilidades del invento, Duke concibe un plan siniestro para aprovecharse de la mente moldeable de la criatura metálica.

María Luisa Bombal: El árbol

María Luisa Bombal - El árbol

«El árbol» es un cuento de María Luisa Bombal, publicado en septiembre de 1939 en la revista Sur. Brígida es una mujer joven casada con Luis, un hombre mayor, serio y distante, amigo íntimo de su padre. Considerada «retardada» desde niña por no adaptarse a las expectativas familiares, Brígida creció sin educación formal y con una ingenuidad que la dejó desarmada frente a la vida adulta. Su matrimonio, más costumbre que pasión, transcurre en una soledad silenciosa. Su única compañía es un gran gomero que crece junto a la ventana del cuarto de vestir. En él encuentra refugio frente a una existencia cada vez más vacía.