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Rodolfo Walsh: Esa mujer

Rodolfo Walsh: Esa mujer

El coronel elogia mi puntualidad: —Es puntual como los alemanes —dice. —O como los ingleses. El coronel tiene apellido alemán. Es un hombre corpulento, canoso, de cara ancha, tostada. —He leído sus cosas —propone—. Lo felicito. Mientras sirve dos grandes vasos de...
Alejo Carpentier: Los fugitivos

Alejo Carpentier: Los fugitivos

El rastro moría al pie de un árbol. Cierto era que había un fuerte olor a negro en el aire, cada vez que la brisa levantaba las moscas que trabajaban en oquedades de frutas podridas. Pero el perro —nunca le habían llamado sino Perro— estaba cansado. Se revoleó entre...
Oscar Wilde: El ruiseñor y la rosa

Oscar Wilde: El ruiseñor y la rosa

—Dijo que bailaría conmigo si le llevaba unas rosas rojas —exclamó el Estudiante—; pero en todo mi jardín no hay una sola rosa roja. Desde su nido en la encina oyóle el Ruiseñor y, mirando a través de las hojas, maravillóse. ¡Ni una rosa roja en todo el jardín!...
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