Nicomedes Guzmán

Nicomedes Guzmán: Una moneda al río

Hacia donde se mire—todos lo sabemos— siempre hay algo que atraviesa tormentosamente el aire. El aire es como la vida misma: existe en la razón conmovida de sus más profundos átomos. En algún instante cualquiera del otoño, hay una hoja seca que cae. Haya sol o neblina, haya garúa o ...
Carlos Fuentes

Carlos Fuentes: Chac Mool

Hace poco tiempo, Filiberto murió ahogado en Acapulco. Sucedió en Semana Santa. Aunque despedido de su empleo en la Secretaría, Filiberto no pudo resistir la tentación burocrática de ir, como todos los años, a la pensión alemana, comer el choucrout endulzado por el sudor de la cocina tropical, bailar el ...
Bertolt Brecht

Bertolt Brecht: La herida de Sócrates

Sócrates, el hijo de la partera, que con sus diálogos ayudaba a sus amigos a parir con facilidad y entre bromas pensamientos bien formados, dotándoles así de hijos propios en lugar de adjudicarles bastardos como harían otros maestros, estaba considerado no sólo como el más inteligente de los griegos, sino ...
Osamu Dazai

Osamu Dazai: Ubasute

En ese momento ella murmuró con voz extraña: —Está bien, lo arreglaré todo. Desde un principio estaba resuelta a hacerlo. De veras, lo haré de una vez. —Eso no está bien. Aunque comprendo bien tu decisión. ¿Piensas morir sola? De no ser así, ¿piensas caer sola en la desesperación? Eso ...
Mario Benedetti

Mario Benedetti: Los pocillos

Los pocillos eran seis: dos rojos, dos negros, dos verdes, y además importados, irrompibles, modernos. Habían llegado como regalo de Enriqueta, en el último cumpleaños de Mariana, y desde ese día el comentario de cajón había sido que podía combinarse la taza de un color con el platillo de otro ...
Jorge Luis Borges

Jorge Luis Borges: El Aleph

O God, I could be bounded in a nutshell and count myself a King of infinite space. Hamlet, II, 2 But they will teach us that Eternity is the Standing still of the Present Time, a Nunc-stans (ast the Schools call it); which neither they, nor any else understand, no ...
Julio Cortázar

Julio Cortázar: Graffiti

A Antoni Tàpies Tantas cosas que empiezan y acaso acaban como un juego, supongo que te hizo gracia encontrar el dibujo al lado del tuyo, lo atribuiste a una casualidad o a un capricho y sólo la segunda vez te diste cuenta de que era intencionado y entonces lo miraste ...
Juan Rulfo

Juan Rulfo: Macario

Estoy sentado junto a la alcantarilla aguardando a que salgan las ranas. Anoche, mientras estábamos cenando, comenzaron a armar el gran alboroto y no pararon de cantar hasta que amaneció. Mi madrina también dice eso: que la gritería de las ranas le espantó el sueño. Y ahora ella bien quisiera ...
Mario Benedetti

Mario Benedetti: No tenía lunares

La otra cabeza en la almohada. Rafael mira hacia arriba, rígido. Cuando despierte no sabrá donde se halla. Luego ella dirá: “Querido”, y todo volverá a su cauce. Esta horrible posición le produce cansancio en los tobillos. Anoche dijo. Ni pensar en moverse. Ni pensar en nada que pueda despertarla ...
Enrique Lihn

Enrique Lihn: Para Eva

En el día intemporal de la muerte de tanta Eva: Eva de Perón, Ave Eva Dalí, Eva Braun (María) y otras, sería justo nombrar a una Eva viva. Haré, si puedo, el epitafio de su inmortalidad sobre una nueva lápida. La de Alcides Lima Busch, mi único amigo. Su muerte ...
Jorge Luis Borges

Jorge Luis Borges: Las ruinas circulares

And if he left off dreaming about you... Through the Looking-Glass, VI Nadie lo vio desembarcar en la unánime noche, nadie vio la canoa de bambú sumiéndose en el fango sagrado, pero a los pocos días nadie ignoraba que el hombre taciturno venía del Sur y que su patria era ...
Edgar Allan Poe

Edgar Allan Poe: El corazón delator

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en ...