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Ambrose Bierce: Aceite de perro
«Aceite de perro» (Oil of Dog) es un cuento de Ambrose Bierce, publicado el 11 de octubre de 1890 en el Oakland Daily Evening Tribune. Narra la infancia de Boffer Bings, criado en un entorno tan peculiar como inquietante: su padre fabrica aceite con métodos poco convencionales y su madre se dedica a una profesión aún más turbia. Desde muy joven, Boffer se ve envuelto en estas actividades, sin cuestionarlas. Con tono satírico y macabro, el relato describe cómo una combinación inesperada de circunstancias transforma la rutina familiar en una cadena de sucesos grotescos y profundamente perturbadores.
Ambrose Bierce: Al otro lado de la pared
«Al otro lado de la pared» (Beyond the Wall) es un cuento de Ambrose Bierce, publicado en diciembre de 1907 en la revista Cosmopolitan. La historia comienza con la visita de un hombre a su viejo amigo Mohun Dampier una noche de tormenta en San Francisco. Al llegar a la sombría y solitaria casa donde vive Dampier, el visitante se percata de que su antiguo compañero ha experimentado cambios inquietantes. En la penumbra de una torre azotada por el viento y la lluvia, un golpe en la pared despierta su curiosidad. Intrigado, escucha con atención el relato de su amigo, que le revela un recuerdo doloroso relacionado con aquella misteriosa señal.
Ambrose Bierce: La muerte de Halpin Frayser
«La muerte de Halpin Frayser» (The Death of Halpin Frayser) es un inquietante cuento de terror gótico de Ambrose Bierce, publicado el 19 de diciembre de 1891 en The Wave. Perdido en un bosque, Halpin Frayser se queda dormido y despierta con una palabra en los labios: «Catherine Larue». Sin recordar por qué ha pronunciado ese nombre, vuelve a dormirse y tiene una serie de sueños extraños y perturbadores. Al mismo tiempo, dos hombres investigan un misterioso cementerio cercano en busca de un criminal. La atmósfera siniestra del bosque y el cementerio se intensifica con cada descubrimiento, revelando conexiones ocultas y presencias sobrenaturales que desafían la lógica y mantienen al lector en constante tensión.
Ambrose Bierce: La ventana tapiada
En «La ventana tapiada» (The Boarded Window), cuento publicado en 1891, Ambrose Bierce nos transporta a los vastos y solitarios bosques cercanos a Cincinnati en 1830, donde la naturaleza salvaje sirve de telón de fondo para un relato inquietante. La historia sigue a Murlock, un hombre viudo y huraño que vive en una cabaña aislada, apartado de toda compañía. Antaño un pionero lleno de vida, Murlock ha envejecido prematuramente tras la muerte de su esposa, un suceso envuelto en circunstancias misteriosas y aterradoras, que alteró su vida para siempre.
Ambrose Bierce: Los ojos de la pantera
«Los ojos de la pantera» (The Eyes of the Panther) es un relato de Ambrose Bierce, publicado el 17 de octubre de 1897 en el San Francisco Examiner. Jenner Brading e Irene Marlowe se aman, pero ella se resiste obstinadamente a casarse con él. Ante la insistencia de Jenner por conocer el motivo de su negativa, Irene le narra una extraña y macabra historia familiar ocurrida en una cabaña aislada en el bosque, un episodio que habría dejado una profunda huella en su vida y que parece impedirle cualquier compromiso matrimonial.
Ambrose Bierce: Un habitante de Carcosa
«Un habitante de Carcosa» (An Inhabitant of Carcosa) es un relato de Ambrose Bierce, publicado el 25 de diciembre de 1886 en San Francisco Newsletter. Narra la experiencia de un hombre que despierta en un paisaje desolado y misterioso, poblado de hierbas marchitas, árboles secos y ruinas que parecen hablar de un pasado olvidado. Perdido en este entorno sombrío, el protagonista busca el camino hacia la antigua ciudad de Carcosa, mientras reflexiona sobre la naturaleza de la vida, la muerte y su propia existencia, enfrentándose a un enigma que trasciende el tiempo y la realidad.
Ambrose Bierce: Una noche de verano
Anuncio El hecho de que Henry Armstrong fuese enterrado no significaba ni probaba, en su opinión, que estuviera muerto: siempre fue un hombre difícil de convencer. Sólo admitía estar enterrado, cosa de la que le ofrecían testimonio sus sentidos. Su posición —yaciente de espaldas, con las manos cruzadas a la altura del estómago y atadas … Leer más
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