Hablar de los mejores cuentos siempre es polémico ya que cada lector tiene sus preferencias, y la riqueza de la tradición literaria hace imposible reducirla a una lista definitiva. Sin embargo, hay relatos que, por su calidad literaria, su influencia en generaciones posteriores y su constante presencia en estudios y antologías, se han convertido en puntos de referencia obligados para entender la historia de la narrativa breve.
En esta selección reunimos diez títulos representativos del cuento mexicano, no como un canon cerrado, sino como una invitación a recorrer distintos caminos. Estos relatos no solo reflejan diversos estilos y temas, sino que también muestran cómo la literatura mexicana ha dialogado con sus conflictos sociales, sus fantasmas históricos y sus búsquedas existenciales. Leerlos juntos permite reconocer un mosaico donde lo fantástico se mezcla con lo real, donde el humor y la ironía conviven con la tragedia, y donde la imaginación se vuelve un espejo de la vida.
Así entonces, lo que desde Lecturia te proponemos a continuación no es un listado jerárquico ni una afirmación absoluta de que estos cuentos son los mejores, sino una selección de algunos de los imprescindibles para conocer la historia de la narrativa breve en México. Esta lista propone una ruta de lectura pensada para abrir puertas: diez cuentos que han dejado una huella profunda en la literatura mexicana y que siguen interpelando a los lectores de hoy con la misma fuerza que cuando se publicaron.
«¡Diles que no me maten!» es un cuento de Juan Rulfo, publicado en agosto de 1951 en la revista América y recogido luego en El llano en llamas (1953). Narra la historia de Juvencio Nava, un anciano que enfrenta su inminente ejecución por un hecho violento ocurrido décadas atrás. El relato se abre con su ruego desesperado a su hijo Justino para que interceda ante sus captores y pida clemencia. Mientras espera atado, Juvencio evoca fragmentos de su pasado, marcado por la pobreza, la sequía y un antiguo conflicto ligado a la tierra. Tras haber pasado la vida huyendo y escondiéndose, cree que el tiempo ha borrado sus culpas, pero el presente lo obliga a enfrentar aquello que nunca terminó de quedar atrás.
«Chac Mool» es un cuento del escritor mexicano Carlos Fuentes, publicado en 1954 en el libro Los días enmascarados. Narra la historia de Filiberto, un hombre fascinado por la cultura prehispánica. Tras su inesperada muerte en Acapulco, se descubre un cuaderno de notas que revela su obsesión por la escultura de una antigua figura mitológica maya. Instalado en su vieja casa, el ídolo empieza a transformarse en una presencia inquietante que altera por completo la rutina del protagonista.
«El huésped» es un cuento de suspenso y terror psicológico de Amparo Dávila publicado en la olección de relatos “Tiempo destrozado (1959). Narra la inquietante historia de una familia que vive una experiencia perturbadora tras la llegada de un misterioso huésped a su hogar. La protagonista, esposa y madre, se encuentra cada vez más angustiada y aterrorizada por la presencia de esta figura enigmática, cuya naturaleza y propósitos le son desconocidos. A medida que el relato se desarrolla, la atmósfera en la casa se vuelve más tensa y opresiva, reflejando las luchas internas y los miedos profundos de la protagonista.
«La culpa es de los tlaxcaltecas», cuento de Elena Garro, publicado en 1964 en la colección La Semana de Colores, entrelaza la historia contemporánea con el pasado prehispánico de México, a través de la vida de Laura, una mujer que vive en la Ciudad de México del siglo XX, quien experimenta encuentros místicos con un amor de otra época, en plena Conquista. La narrativa destaca por su rica intertextualidad y su capacidad para desdibujar las líneas entre realidad y fantasía, creando una obra rica en expresiones de realismo mágico.
Sinopsis: «La sunamita» es un cuento de Inés Arredondo publicado en 1965 en La señal. Narra la historia de Luisa, una joven que, al recibir la noticia de que su tío Apolonio está moribundo, regresa al pueblo donde pasó su infancia. Aunque parece una visita rutinaria para despedirse de un ser querido, la situación se va complicando progresivamente hasta tomar un giro oscuro e inesperado. Durante su estancia, Luisa se ve obligada a enfrentarse a su pasado, las expectativas de los demás y las manipulaciones de su tío, quien hace un último y controvertido pedido antes de morir. La incapacidad de Luisa para negarse a las peticiones de un moribundo tendrá un profundo efecto en su vida.
Nos han dado la tierra, cuento de Juan Rulfo publicado en la revista Pan en 1945, narra la marcha de un grupo de campesinos que van a tomar posesión de unas tierras que les entregó el gobierno. Mientras caminan bajo un sol implacable, reflexionan sobre la inutilidad de los terrenos que les han sido asignados, donde ninguna semilla puede crecer. El cuento describe detalladamente su lucha y resignación frente a un ambiente inhóspito y la falta de esperanza en el porvenir.
Lección de cocina es un cuento de Rosario Castellanos, publicado en Álbum de familia (1971). Narra el monólogo interior de una mujer recién casada que, en sus primeros días de matrimonio, enfrenta el desafío de preparar una comida. En la cocina, rodeada de recetarios y utensilios, reflexiona sobre su nueva identidad como esposa y las expectativas que la sociedad le impone. Sus pensamientos oscilan entre la tradición y su resistencia a la rutina conyugal. Con un lenguaje agudo y mordaz, la protagonista cuestiona los roles de género mientras se debate entre la sumisión y la rebelión en un mundo que parece dictar su destino.
«Tenga para que se entretenga», es un cuento de José Emilio Pacheco, publicado en julio de 1972 en la revista Plural y luego incluido en la colección El principio del placer (1972). Una madre y su hijo pasean por el Bosque de Chapultepec cuando un extraño hombre emerge desde un pasadizo secreto y, tras un breve intercambio de palabras, desaparece con el niño. La familia tiene vínculos poderosos, por lo que se despliegan amplios recursos para encontrarlo, sin embargo, aunque se elaboran múltiples teorías, ninguna de ellas parece dar explicación suficiente a lo que pasó con el niño.
«La muerte tiene permiso» es un cuento del escritor mexicano Edmundo Valadés, publicado en 1955. En una asamblea rural, campesinos y técnicos del gobierno se reúnen para discutir los problemas del campo. Tras una serie de intervenciones en que los ejidatarios plantean sus preguntas y reclamos, un hombre llamado Sacramento toma la palabra en nombre de su comunidad. Con voz serena y firme, cargada de dignidad, hace un relato minucioso en el que describe una serie de abusos sufridos a manos de una autoridad local. El asombro cunde cuando, al finalizar, plantea una petición insólita que pone a prueba los límites de la justicia institucional.
«Historia de Mariquita» es un inquietante cuento de Guadalupe Dueñas publicado en 1958 en la colección Tiene la noche un árbol. Narra la inquietante historia de una familia que se ve obligada a mudarse continuamente debido a la macabra relación que mantiene el padre con su hija mayor. Los secretos que guardan y la tensión que esto genera impactan emocionalmente a las hermanas, creando una atmósfera de melancolía y misterio que se prolonga en el tiempo.