Osvaldo Soriano

Osvaldo Soriano: Borges: El símbolo de un encono permanente

Este es un réquiem a Jorge Luis Borges, escrito el mismo día de su muerte a pedido de Il Manifesto. El diario quería que yo intentara explicar lo inexplicable: por qué el más grande escritor de este siglo había preferido vivir en Buenos Aires, pero morir y ser sepultado en ...
Virginia Woolf

Virginia Woolf: «Jane Eyre» y «Cumbres borrascosas»

De los cien años que han pasado desde que naciera Charlotte Brontë, ella, centro ahora de tanta leyenda, devoción y literatura, vivió sólo treinta y nueve. Resulta extraño reflexionar sobre cuán diferentes podrían haber sido esas leyendas de haber alcanzado la esperanza de vida humana normal. Se podría haber convertido, ...
Marguerite Yourcenar

Marguerite Yourcenar: Borges o el vidente

En la leyenda de todos los pueblos podemos encontrar esa imagen llamada arquetípica: el poeta ciego. En la India, tenemos a Valmiki, autor legendario del Ramayana, que sentía correr bajo sus pies descalzos a las hormigas, semejantes a las innumerables generaciones humanas; los escaldos escandinavos son bardos a menudo privados ...
Umberto Eco

Umberto Eco: Tocar los libros

En el transcurso de las últimas semanas he tenido la oportunidad de hablar en dos ocasiones distintas de la bibliofilia, y en ambos casos había muchos jóvenes entre el público. Hablar de la propia pasión bibliófila es difícil. Durante la entrevista de ese bello programa de radio de la tercera ...
Gabriel García Márquez

Gabriel García Márquez: Mi Hemingway personal

Lo reconocí de pronto, paseando con su esposa, Mary Welsh, por el bulevar de Saint Michel, en París, un día de la lluviosa primavera de 1957. Caminaba por la acera opuesta en dirección del jardín de Luxemburgo, y llevaba unos pantalones de vaquero muy usados, una camisa de cuadros escoceses ...
Eduardo Galeano: Una casa de palabras para Julio Cortázar

Eduardo Galeano: Una casa de palabras para Julio Cortázar

Julio es una larga cuerda con cara de luna. La luna tiene ojos de estupor y melancolía. Así lo voy viendo en la penumbra del entresueño, mientras desato las pestañas. Así lo voy viendo y lo voy escuchando, porque Julio está sentado junto a la cama donde despierto y suavemente ...
Saúl Yurkiévich

Saúl Yurkiévich: Diez razones para leer a Cortázar

1. Razón literaria: la primera y primordial, aunque Cortázar subordine a veces lo literario a la transmisión de un conocimiento vivencial. La suya es literatura en su plenitud, o sea, producto de una imaginación en libre vuelo que moldea el lenguaje para lograr completa adecuación entre forma artística y mundo ...
Gabriel García Márquez

Gabriel García Márquez: Estas navidades siniestras

Ya nadie se acuerda de Dios en navidad. Hay tantos estruendos de cometas y fuegos de artificio, tantas guirnaldas de focos de colores, tantos pavos inocentes degollados y tantas angustias de dinero para quedar bien por encima de nuestros recursos reales que uno se pregunta si a alguien le queda ...
Hermann Hesse

Hermann Hesse: Leer y poseer libros

Es muy habitual entre nosotros considerar cada trozo de papel impreso como un valor, y que todo lo impreso es fruto de un trabajo intelectual y merece respeto. De vez en cuando se puede encontrar uno junto al mar o en las montañas a alguna persona aislada cuya vida no ...
Virginia Woolf

Virginia Woolf: ¿Cómo debería leerse un libro?

En primer lugar, quiero enfatizar los signos de interrogación de mi título. Aunque pudiera contestar a esa pregunta por mi cuenta, la respuesta se aplicaría sólo a mí y no a usted. El único consejo, en verdad, que una persona puede dar a otra acerca de la lectura es que ...
Carlos Fuentes

Carlos Fuentes: García Márquez: La segunda lectura

Esta liberación, a través de la imaginación, de los espacios simultáneos de lo real es, para mí, el hecho central de la gran novela de Gabriel García Márquez, Cien años de soledad. Pues si el enorme éxito latinoamericano de esta obra podría explicarse, a primera vista, por un reflejo inmediato ...
Mario Vargas Llosa

Mario Vargas Llosa: El extranjero. El extranjero debe morir

Con El hombre rebelde, El extranjero es el mejor libro que escribió Camus. Nació como proyecto, al parecer, en agosto de 1937, aunque de manera muy vaga, cuando Camus convalecía en un sanatorio de los Alpes de una de las muchas recaídas que padeció desde la tuberculosis de 1930. En ...