Shirley Jackson: Jack el Destripador

Shirley Jackson - Jack el Destripador

«Jack el Destripador» (Jack the Ripper) es un cuento de la escritora estadounidense Shirley Jackson, publicado póstumamente en 1996 en el libro Just an Ordinary Day. En una noche de Nueva York, un hombre se desplaza por una solitaria calle cuando se topa con una muchacha desmayada junto a un bar, aparentemente ebria. Alarmado por su estado, ingresa en el local donde intenta que lo ayuden a auxiliarla, pero choca con la indiferencia del cantinero y de los otros hombres presentes, quienes prefieren desentenderse del asunto, aduciendo que la conocen y que ella suele dormir en la calle. Ante la pasividad general, el hombre decide tomar cartas en el asunto y ayudar a la joven por su cuenta.

Philip K. Dick: Servir al amo

Philip K. Dick - Servir al amo

«Servir al amo» (To Serve the Master) es un relato de ciencia ficción del escritor estadounidense Philip K. Dick, publicado en febrero de 1956 en la revista Imagination. En un futuro distópico donde la humanidad vive recluida en refugios subterráneos tras una guerra devastadora, el cartero de cuarta categoría Applequist hace un descubrimiento asombroso: un robot oxidado y semidestruido, pero aún funcional, que ha sobrevivido cerca de un siglo entre los escombros. Fascinado y hambriento de respuestas sobre un pasado que le ha sido sistemáticamente ocultado, Applequist decide acercarse y escuchar lo que la máquina tiene para contarle.

Harlan Ellison: Todos los sonidos del miedo

Harlan Ellison - Todos los sonidos del miedo

«Todos los sonidos del miedo» (All the Sounds of Fear) es un cuento de Harlan Ellison, publicado en 1962 en la colección Ellison Wonderland. Narra la extraordinaria carrera del actor Richard Becker, quien desarrolla una técnica actoral revolucionaria basada en la inmersión total en sus personajes, viviéndolos en la realidad para lograr autenticidad absoluta en escena. A lo largo de veinticuatro años, Becker conquista Broadway con caracterizaciones legendarias, rechazando ofertas de Hollywood porque cree que su arte requiere la realidad del teatro. Sin embargo, su dedicación extrema a asumir identidades ajenas lo arrastra hacia un punto de quiebre donde la línea entre actor y personaje se desvanece irremediablemente.

Philip K. Dick: La rana infatigable

Philip K. Dick - La rana infatigable

«La rana infatigable» (The Indefatigable Frog) es un cuento de Philip K. Dick, publicado en julio de 1953 en Fantastic Story Magazine y luego incluido en la antología A Handful of Darkness (1955). En una universidad, dos profesores —Hardy, de Física, y Grote, de Lógica— discuten acaloradamente la paradoja de Zenón sobre una rana atrapada en un pozo. Hardy sostiene que la rana nunca podrá escapar, mientras que Grote afirma lo contrario. El decano, cansado de sus disputas, los obliga a realizar un experimento práctico para resolver la cuestión de una vez por todas. A partir de entonces, ambos dedican gran parte de su tiempo a construir la “Cámara de la Rana”, un ensayo científico que revelará aspectos inquietantes de la personalidad de sus creadores.

Ray Bradbury: La caja de sorpresas. Resumen y análisis

Ray Bradbury - La caja de sorpresas. Resumen y análisis

«La caja de sorpresas» (Jack-in-the-Box) es un cuento de Ray Bradbury publicado en 1947 en la colección Dark Carnival. Narra la historia de Edwin, un niño de trece años que ha vivido toda su vida confinado en una enorme mansión. Su madre le ha enseñado que el mundo exterior está poblado de «Bestias» mortales que mataron a su padre, y que salir de la casa equivale a morir. La casa funciona como un universo completo dividido en territorios que Edwin recorre diariamente para asistir a la escuela, donde lo instruye una misteriosa profesora que viste una túnica con capucha y lentes, por lo que no puede ver su rostro. Un día, Edwin descubre una puerta abierta que conduce a una torre desde donde ve por primera vez el mundo exterior. Poco después, luego de celebrar su cumpleaños, encuentra a su madre inconsciente en el salón. Busca a su profesora, pero lo único que encuentra es su túnica, sus lentes y el maquillaje. Sin nadie que lo detenga, Edwin atraviesa el jardín, cruza la verja de hierro y sale al mundo real, gritando con alegría que está muerto, pues esa es la única palabra que conoce para describir el exterior.