Isaac Asimov: Robbie. Resumen y análisis

Isaac Asimov : Robbie. Résumé et analyse

Sinopsis: Robbie es un cuento de Isaac Asimov, publicado en septiembre de 1940 en la revista Super Science Stories. Ambientado en un futuro donde los robots forman parte de la vida cotidiana, narra la relación entre Gloria, una niña de ocho años, y su robot niñero, Robbie. Para Gloria, Robbie es mucho más que una máquina: es su amigo y compañero de juegos. Sin embargo, su madre considera que esta relación no es saludable y decide separarlos. Mientras Gloria lucha por entender la ausencia de su amigo, sus padres intentan convencerla de que los robots no son más que herramientas sin emociones ni verdadero significado para los humanos.

Isaac Asimov - Robbie. Resumen y análisis

Advertencia

El resumen y análisis que ofrecemos a continuación es sólo una semblanza y una de las múltiples lecturas posibles que ofrece el texto. De ningún modo pretende sustituir la experiencia de leer la obra en su integridad.

Resumen de Robbie, de Isaac Asimov.

Gloria, una niña de ocho años, disfruta pasando tiempo con Robbie, su robot niñero. Juegan juntos en el jardín, corren, se esconden y Gloria le cuenta historias. Para ella, Robbie no es solo un juguete o una máquina, sino un amigo inseparable. Sin embargo, su madre, la Sra. Weston, no aprueba esta relación. Considera que no es saludable que su hija pase tanto tiempo con un robot en lugar de jugar con otros niños. Además, teme que Robbie pueda representar un peligro, aunque su esposo, el Sr. Weston, le asegura que la programación de los robots impide que dañen a los humanos.

A pesar de los argumentos de su esposo, la Sra. Weston decide deshacerse de Robbie. Engañan a Gloria para llevarla de paseo por la ciudad y, al regresar a casa, Robbie ha desaparecido. Le dicen a la niña que Robbie se ha ido sin dar explicaciones y tratan de distraerla con un perro nuevo, pero Gloria no se consuela. Se niega a aceptar la pérdida y cae en una tristeza persistente que afecta a su comportamiento y su salud.

Para ayudarla a superar la pérdida de Robbie, sus padres la llevan a Nueva York. Durante un mes, la someten a todo tipo de actividades y visitas a lugares de interés: museos, parques, espectáculos y hasta un viaje en submarino. A pesar de las distracciones, Gloria sigue obsesionada con los robots y cada vez que ve uno, su atención se centra en él. Durante una visita al Museo de Ciencia e Industria, se escapa para encontrar al «Robot Parlante», creyendo que podría ayudarla a localizar a Robbie. La situación preocupa aún más a sus padres, especialmente a la Sra. Weston, quien sigue convencida de que su hija debe olvidar al robot.

En busca de una solución, el Sr. Weston idea un plan para mostrarle a Gloria que los robots no son seres vivos. Organiza una visita a la fábrica de U.S. Robots and Mechanical Men, Inc., donde le explican en detalle cómo se fabrican los robots. Sin embargo, la visita toma un giro inesperado cuando Gloria, al observar a los robots trabajando, cree reconocer a Robbie. Emocionada, se lanza hacia él sin darse cuenta de que un enorme tractor mecánico se dirige hacia ella. La situación es desesperada: sus padres no pueden alcanzarla a tiempo y el operador de la máquina no reacciona con suficiente rapidez.

Es Robbie quien la salva en el último momento. Con su velocidad y fuerza, la recoge antes de que el tractor la atropelle. La niña, lejos de asustarse, se aferra a su querido amigo, mientras sus padres reaccionan con alivio y sorpresa. La Sra. Weston, aunque sospecha que todo fue planeado por su esposo para reunir a Gloria con Robbie, no puede ignorar el hecho de que el robot acaba de salvar la vida de su hija. Finalmente, acepta que Robbie regrese con ellos y se resigna a que siga formando parte de la vida de Gloria «hasta que se oxide».

Análisis de Robbie, de Isaac Asimov.

Personajes:

Gloria Weston es la protagonista del cuento, una niña de ocho años con una imaginación vívida y una personalidad cariñosa. Desde el principio, se muestra profundamente apegada a Robbie, su robot niñero, a quien considera un amigo. Gloria es enérgica y juguetona, pero también tiene una gran capacidad de empatía, por lo que percibe a Robbie como un ser con emociones. Su reacción ante la desaparición del robot revela su lado vulnerable: en lugar de olvidar fácilmente a Robbie, cae en un estado de tristeza persistente que afecta a su comportamiento y su bienestar. Su determinación por encontrarlo, incluso escapándose del museo para preguntar al «Robot Parlante», demuestra su fuerte carácter y su resistencia a aceptar la pérdida de su amigo. Gloria representa la inocencia infantil y la capacidad de los niños para ver más allá de la lógica impuesta por los adultos, estableciendo un vínculo emocional con Robbie que desafía la percepción de los robots como meros objetos.

Robbie es un robot diseñado para cuidar y entretener a los niños y, aunque no habla, su comportamiento refleja lealtad, cariño e inteligencia funcional. Desde el principio, se muestra como un compañero de juegos ideal para Gloria, adaptándose a sus deseos y protegiéndola. Su lenguaje corporal y sus acciones transmiten emociones a pesar de su incapacidad para expresarlas verbalmente. Cuando se le separa de Gloria, su ausencia se hace notar no solo en la vida de la niña, sino también en el hogar, lo que sugiere que su utilidad iba más allá de la simple compañía. El momento culminante de su papel en la historia ocurre cuando salva la vida de Gloria, lo que refuerza la idea de que su propósito no es solo seguir órdenes, sino también proteger y cuidar de la niña con un instinto casi humano. Robbie representa la fidelidad inquebrantable y cuestiona la rígida distinción entre lo humano y lo artificial.

La Sra. Weston es el personaje que más se opone a Robbie, ya que lo ve como una amenaza para el desarrollo de su hija. Desde el principio del cuento, su postura es clara: considera que Gloria debe interactuar con otros niños y que su apego a un robot es antinatural. Sus argumentos, aunque teñidos de preocupación maternal, también están influenciados por la opinión de la sociedad y el temor irracional hacia los robots. A lo largo de la historia, su actitud es intransigente, incluso cuando la tristeza de Gloria se hace evidente. Es una mujer determinada y orgullosa, que se resiste a admitir que ha cometido un error al alejar a Robbie. Sin embargo, cuando el robot salva a Gloria, se ve obligada a reconsiderar su postura. Su aceptación final de Robbie es una rendición ante la evidencia de que el robot ha demostrado ser más de fiar y útil de lo que ella había imaginado.

El Sr. Weston es un personaje más flexible y juega el papel de mediador en la historia. Aunque al principio defiende que Robbie continúe en el hogar, acaba cediendo a la insistencia de la Sra. Weston y permite que se deshagan de él. Sin embargo, su preocupación por Gloria lo lleva a idear un plan para hacerla olvidar a Robbie, aunque en el fondo parece más inclinado a recuperarlo. Su decisión de llevar a la familia a la fábrica de robots es un movimiento estratégico que, aunque disfrazado de un intento por racionalizar la naturaleza de los robots, parece estar diseñado para que Gloria se reencuentre con su amigo. Su reacción al desenlace del cuento revela cierto aire de satisfacción, como si hubiera presagiado que su esposa terminaría aceptando de nuevo la presencia de Robbie. Weston representa un enfoque más pragmático y menos emocional en el debate sobre la tecnología, pero también muestra un lado astuto y manipulador al organizar el reencuentro entre Gloria y Robbie.

Mr. Struthers, el gerente de la fábrica de robots, es un personaje secundario que desempeña un papel importante en el desenlace. Es un hombre meticuloso y entusiasta que disfruta explicando el funcionamiento de los robots. Su extenso y detallado diálogo sobre el proceso de fabricación de los autómatas sirve no solo para contextualizar el avance tecnológico, sino también para contrastar la visión fría y técnica de los robots con la percepción más humana que Gloria tiene de ellos. Sin embargo, su reacción ante el incidente en la fábrica muestra que, a pesar de su conocimiento y confianza en los robots, sigue viendo a estas máquinas como herramientas sujetas a error, algo que el rescate heroico de Robbie contradice.

Escenario:

El cuento Robbie, de Isaac Asimov, se desarrolla en un futuro cercano, en un mundo donde los robots han comenzado a formar parte de la vida cotidiana de las personas, aunque todavía generan recelo en la sociedad. La acción se desarrolla principalmente en dos escenarios: la casa de campo de la familia Weston y la ciudad de Nueva York. Ambos espacios reflejan distintos aspectos del conflicto central de la historia: la relación entre la humanidad y la tecnología.

El hogar de los Weston se encuentra en una zona rural, alejada de la ciudad. Es un lugar tranquilo, con amplios jardines y suficiente espacio para que Gloria juegue con Robbie sin que nadie la moleste. La casa simboliza un refugio, un espacio seguro en el que la niña puede dar rienda suelta a su imaginación sin las restricciones impuestas por la sociedad. En este entorno, la relación entre Gloria y Robbie se desarrolla con naturalidad, sin que haya una intervención inmediata de prejuicios externos. Sin embargo, la percepción de la Sra. Weston sobre este aislamiento es distinta: para ella, representa un problema, pues considera que su hija debería socializar con otros niños en lugar de depender emocionalmente de un robot. Así, aunque para Gloria el hogar es seguro y armonioso, para su madre es un lugar de encierro que debe abandonar para corregir la «anomalía» de la niña.

Cuando la familia se traslada a Nueva York, el cambio de escenario supone una transición brusca para Gloria. La ciudad se describe como un lugar vibrante y lleno de estímulos, con enormes rascacielos, museos, zoológicos y parques de atracciones. La metrópoli simboliza el mundo moderno y el intento de los padres de sumergir a su hija en una realidad donde los robots no forman parte del día a día. Sin embargo, lejos de distraerse por completo, Gloria sigue buscando rastros de Robbie en cada robot que ve, lo que sugiere que el ambiente de la ciudad, con toda su innovación y entretenimiento, no es suficiente para reemplazar el lazo que había construido con su amigo mecánico.

El escenario final de la historia es la fábrica de U.S. Robots and Mechanical Men, Inc., un entorno completamente distinto a los anteriores. Este espacio es el epicentro de la tecnología robótica, donde la producción de máquinas se lleva a cabo de manera sistemática y sin emociones. La fábrica representa la visión más fría y funcional de la robótica, donde los robots se reducen a meros objetos creados para cumplir tareas específicas. Sin embargo, este mismo lugar, diseñado para despojar a los robots de cualquier rasgo humano, es donde se produce el emotivo reencuentro entre Gloria y Robbie. La fábrica, que en teoría debería convencer a la niña de que los robots no son más que herramientas, termina demostrando lo contrario: Robbie, un producto de esta industria, actúa con una humanidad que desafía la visión mecanicista del mundo adulto.

Narrador:

El cuento Robbie, de Isaac Asimov, está narrado en tercera persona y con un narrador omnisciente. Este tipo de narrador tiene un conocimiento absoluto de los acontecimientos y los personajes, lo que le permite ofrecer una visión completa de la historia. A lo largo del relato, el narrador no solo describe lo que sucede en la superficie, sino que también se adentra en los pensamientos, emociones y motivaciones de los personajes, revelando sus conflictos internos y sus distintas perspectivas sobre la relación entre Gloria y Robbie.

Desde el principio, el narrador nos introduce en la mente de Gloria y nos permite ver el mundo desde su inocente punto de vista. A través de sus interacciones con Robbie, comprendemos el profundo cariño que siente por él y cómo lo percibe no como una máquina, sino como un amigo real. Al mismo tiempo, el narrador nos muestra el punto de vista de sus padres, especialmente el de la Sra. Weston, quien ve a Robbie como una influencia negativa y teme que su hija se apegue demasiado a una máquina. Gracias a este acceso a múltiples perspectivas, la historia logra construir un conflicto más complejo, donde no hay un único punto de vista dominante, sino varias posturas que se entrelazan.

El narrador también adopta un tono irónico en ciertos momentos, especialmente cuando relata las discusiones entre los padres de Gloria. Se burla sutilmente de las preocupaciones de la Sra. Weston y de la aparente pasividad del Sr. Weston, quien, aunque en teoría está de acuerdo con su esposa, en el fondo simpatiza con el apego de su hija hacia Robbie. Esta ironía se hace más evidente en el desenlace, cuando se insinúa que el Sr. Weston, de manera calculada, preparó el reencuentro entre Gloria y Robbie en la fábrica de robots. Aunque la narración nunca lo dice explícitamente, el tono del relato sugiere que su plan funcionó mejor de lo que él mismo esperaba.

Otra característica del narrador es su capacidad para combinar lo técnico y lo emocional en la narración. Dado que se trata de un cuento de ciencia ficción, el narrador introduce explicaciones sobre la tecnología robótica y las leyes que rigen su comportamiento. Sin embargo, estas explicaciones no dominan la historia, sino que se integran de manera fluida en la trama, sin perder nunca de vista a los personajes y sus interacciones. Así, aunque el cuento presenta un mundo futurista donde los robots son una realidad, el narrador enfatiza que el verdadero conflicto no es tecnológico, sino humano: el miedo al cambio, los prejuicios y la dificultad de aceptar lo que se desconoce.

Temas:

Uno de los temas principales que trata Robbie es la relación entre los seres humanos y la tecnología. A lo largo de la historia, Asimov explora cómo las personas perciben a los robots y cómo esta percepción puede verse influenciada por prejuicios más que por hechos reales. Gloria, en su inocencia, acepta a Robbie sin temor ni reservas, viéndolo como un amigo y protector, mientras que su madre lo considera una amenaza, no porque Robbie haya dado señales de peligro, sino porque no concibe una relación genuina entre un niño y una máquina. El conflicto que surge entre estas dos visiones refleja el dilema que enfrenta la sociedad en la historia: ¿pueden los robots ser algo más que meras herramientas? ¿Deberían ser aceptados como parte de la vida cotidiana? A través de Robbie, Asimov cuestiona la idea de que la humanidad es lo único que puede brindar afecto y seguridad, y muestra que la tecnología, cuando está diseñada para cuidar y proteger, puede generar lazos emocionales tan fuertes como los humanos.

Otro tema central es el miedo al progreso y la resistencia al cambio. La Sra. Weston encarna la desconfianza generalizada hacia los robots. Su rechazo no se basa en ninguna evidencia concreta de peligro, sino en un temor irracional a lo desconocido y a la idea de que las máquinas podrían reemplazar las interacciones humanas tradicionales. La presión social también influye en su actitud, ya que se menciona que los vecinos desaprueban la presencia de Robbie y que la ciudad ha impuesto restricciones al uso de robots. En contraste, el Sr. Weston representa una postura más racional y pragmática, argumentando que los robots son más fiables que las niñeras humanas y que el miedo a ellos es infundado. La historia sugiere que este tipo de desconfianza no es un fenómeno nuevo, sino una reacción típica ante cualquier avance tecnológico que desafíe las normas establecidas.

Otro tema fundamental es la inocencia infantil y su contraste con la visión adulta del mundo. Gloria es el único personaje que no ve a Robbie como una máquina, sino como un ser con quien puede compartir juegos, risas y afecto. Su relación con el robot es pura y desprovista de prejuicios, lo que refuerza la idea de que los niños aceptan lo nuevo con mayor facilidad que los adultos. Su madre, en cambio, impone su propia visión del mundo en la educación de Gloria e intenta hacerle entender que Robbie es solo un objeto y que su apego hacia él es inapropiado. Sin embargo, el cuento demuestra que la forma de ver el mundo de Gloria no es infantil ni equivocada, sino simplemente más libre de construcciones sociales que limitan la manera en que los adultos interactúan con la tecnología. En última instancia, el desenlace de la historia reivindica la perspectiva de Gloria al demostrar que Robbie es más que una máquina y que su presencia en su vida es genuinamente valiosa.

Entre los temas secundarios se encuentran la lealtad y el sacrificio. Robbie no solo es un compañero de juegos para Gloria, sino que también representa un protector absoluto. Su rescate en la fábrica es el momento en el que se confirma que su programación no solo le impide hacer daño, sino que lo impulsa activamente a salvar a su pequeña dueña, incluso arriesgando su propia integridad mecánica. Esto refuerza la idea de que los robots pueden estar diseñados con una ética más firme que la de muchos humanos y de que la lealtad no es exclusiva de los seres vivos.

También se aborda la influencia de la sociedad en las decisiones personales. La Sra. Weston no decide deshacerse de Robbie únicamente por su propia aversión hacia él, sino porque siente la presión de la comunidad. En el pueblo, los vecinos consideran peligroso que un niño crezca con un robot, y en la ciudad hay leyes que restringen su uso. Este elemento muestra cómo las decisiones sobre la tecnología y el progreso no siempre son racionales, sino que pueden verse condicionadas por la opinión pública y el miedo colectivo.

Por último, el cuento trata el tema de la manipulación dentro de la familia. Aunque al principio parece resignado a la decisión de su mujer, el Sr. Weston termina organizando en secreto el reencuentro entre Gloria y Robbie, lo que sugiere que entiende mejor que nadie lo que su hija realmente necesita. Su actitud pone de manifiesto que, aunque en el hogar pueda parecer que la Sra. Weston toma todas las decisiones, él tiene sus propios métodos para asegurarse de que las cosas salgan como cree que es mejor.

Conclusiones y comentario general sobre Robbie de Isaac Asimov

El cuento Robbie, de Isaac Asimov, es mucho más que la historia de una niña y su robot. Aunque a simple vista pueda parecer un relato sobre la amistad y la lealtad, en realidad es una exploración de la relación entre los seres humanos y la tecnología, el miedo al cambio y la forma en que las emociones pueden desafiar la lógica. A través de una narración fluida y personajes bien construidos, Asimov nos invita a cuestionar hasta qué punto nuestras percepciones sobre lo que es «humano» dependen de prejuicios más que de hechos.

Uno de los aspectos más interesantes del cuento es la diferencia entre cómo Gloria y sus padres perciben a Robbie. Gloria, con la naturalidad de una niña, lo acepta como un amigo sin preguntarse si debería sentir cariño por él. No le importa que sea una máquina; lo que le importa es que Robbie juega con ella, la escucha y la cuida. En cambio, su madre, la Sra. Weston, lo ve como una amenaza, no porque Robbie haya hecho algo malo, sino porque es incapaz de concebir que una máquina pueda ser algo más que una herramienta. Este choque de perspectivas refleja el conflicto que ha existido a lo largo de la historia cada vez que surge una nueva tecnología: lo que para una generación es algo natural y cotidiano, para otra es extraño y peligroso.

El cuento también plantea una cuestión interesante sobre el miedo irracional a la tecnología. La Sra. Weston no solo desconfía de Robbie, sino que también justifica su decisión de deshacerse de él basándose en la opinión de los vecinos y en normas sociales que prohíben a los robots estar en la calle después del anochecer. Esto muestra cómo, en muchos casos, el rechazo a lo nuevo no surge de experiencias negativas reales, sino de ideas preconcebidas y de la influencia del entorno. La ironía del cuento es que, al final, es Robbie quien salva la vida de Gloria, demostrando que su programación para proteger a los humanos no es un simple mecanismo, sino una realidad que lo convierte en un compañero más de fiar que muchas personas.

Otro punto clave en la historia es el papel del Sr. Weston. Aunque en un principio parece que simplemente deja que su mujer tome las decisiones, en realidad es más astuto de lo que parece. Su plan para llevar a Gloria a la fábrica de robots no es solo una estrategia para hacerle entender que los robots no son humanos, sino que, de manera calculada, le da la oportunidad de reencontrarse con Robbie. Este detalle sugiere que el Sr. Weston comprende mejor que su esposa la importancia del robot en la vida de Gloria y que, en lugar de enfrentarse directamente a ella, busca una solución más sutil para devolverle a su hija lo que realmente necesita.

El estilo de Asimov en este cuento es directo y sin adornos innecesarios. No se detiene en largas explicaciones científicas ni intenta deslumbrar con términos técnicos. En su lugar, deja que la historia avance a través de los diálogos y las acciones de los personajes. A pesar de esto, la tecnología está siempre presente de manera natural, como parte del mundo en el que viven los personajes. Esta es una de las razones por las que el cuento sigue siendo relevante: aunque fue escrito en 1940, su tratamiento de la relación entre humanos y máquinas sigue resultando actual, especialmente en una época en la que la inteligencia artificial y la robótica están cada vez más presentes en nuestra vida cotidiana.

En última instancia, Robbie nos hace preguntarnos qué es realmente lo que define a la humanidad. Si un robot puede ser leal, protector y generar apego emocional en un niño, ¿qué lo separa de un ser vivo? ¿Es suficiente la ausencia de emociones biológicas para negar la posibilidad de que una máquina forme parte de una familia? Asimov no da una respuesta definitiva, pero deja claro que los sentimientos no siempre obedecen a la lógica y que, a veces, lo que parece una simple máquina puede tener un significado mucho más profundo de lo que estamos dispuestos a aceptar.

Isaac Asimov : Robbie. Résumé et analyse
  • Autor: Isaac Asimov
  • Título: Robbie
  • Título Original: Robbie (o Strange Playfellow)
  • Publicado en: Super Science Stories, septiembre de 1940
  • Aparece en: I, Robot (1950)

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