Lev Tolstói: Los tres staretzi

Lev Tolstói

Y orando, no habléis inútilmente, como los paganos, que piensan que por su parlería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos, porque vuestro padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes de que vosotros le pidáis. SAN MATEO, vi. 7 y 8. El arzobispo de Arcángel navegaba hacia el monasterio de Solovski. Iban … Leer más

Ernest Hemingway: Allá en Michigan

Ernest Hemingway

Jim Gilmore llegó a Hortons Bay procedente de Canadá y compró la herrería al viejo Horton. Era bajo y moreno, con grandes bigotes y manos grandes. Era bueno poniendo herraduras y no tenía mucho aspecto de herrero ni con el delantal de cuero puesto. Vivía encima de la herrería y comía en casa de D. … Leer más

Thomas de Quincey: Los dados

Thomas de Quincey

DURANTE más de ciento cincuenta años la familia Schroll había estado instalada en Tanbendorf, siendo generalmente respetada por sus conocimientos y sus refinados modales por encima de lo habitual en su condición. Su actual representante, el baile Elias Schroll, había sido muy aficionado a la literatura en su juventud, pero en los últimos años, por … Leer más

Voltaire: Cosi-Sancta

Voltaire (François-Marie Arouet)

Un pequeño mal por un gran bien Cuento africano Es máxima falsamente asentada que no está permitido hacer un mal pequeño del que podría resultar un bien mayor. San Agustín compartía totalmente esta opinión, como es fácil ver por el relato de esta pequeña aventura ocurrida en su diócesis durante el proconsulado de Septimio Acindino, … Leer más

Cristina Peri Rossi: Sí, quiero

Cristina Peri Rossi

—¿Dónde está mi pene? —grité angustiadamente a las diez de la mañana de un grisáceo día primaveral. Había amanecido soleado. Eran las ocho. Después, unos nubarrones oscuros cubrieron el cielo, pero tampoco estaba claro que fuera a llover. La primavera es así, inestable. —¿Dónde está mi pene? —volví a gritar, obsesivamente. Marta no me hacía … Leer más

Graham Greene: La película

Graham Greene

—Los demás sí se divierten —dijo la señora Carter. —Bueno —repuso su esposo—, nosotros hemos visto… —El Buda reclinado, el Buda esmeralda, los mercados flotantes —dijo la señora Carter—. Y luego cenamos y nos vamos a dormir. —Anoche fuimos a Chez Eve… —Si no estuvieras conmigo —dijo la señora Carter—, encontrarías… sabes a qué me … Leer más