Referencia

Hermann Hesse

Hermann Hesse: Sobre la lectura de libros

Es una necesidad innata de nuestro espíritu establecer tipos y dividir según ellos a la humanidad. Desde los «caracteres» de Teofrasto y los cuatro temperamentos de nuestros abuelos, hasta la más moderna sicología se percibe esa necesidad de ordenar al ser humano por tipos. También de manera inconsciente cada ser ...
Carlos Fuentes

Carlos Fuentes: Cortázar, la caja de Pandora

Rayuela ha sido saludada por el Times Literary Supplement como “la primer gran novela de la América Española”. No sé si esto es estrictamente cierto; lo que sí se puede afirmar es que Julio Cortázar, este hombre alto, ojiazul, desgarbado, dueño de una estampa que desmiente su medio siglo, está ...
Ursula K. Le Guin

Ursula K. Le Guin: Una cuestión de confianza

Para escribir una historia tienes que confiar en ti mismo, tienes que confiar en la historia y tienes que confiar en el lector. Antes de sentarte a escribir, ni la historia ni el lector existen siquiera, y solo debes confiar en ti mismo. Y lo único que puedes hacer para ...
Bertolt Brecht

Bertolt Brecht: Cinco dificultades para escribir la verdad

Quien quiere hoy día combatir la mentira y la ignorancia y escribir la verdad, tiene que vencer por lo menos cinco dificultades. Deberá tener el valor de escribir la verdad, aun cuando sea reprimida por doquier; la perspicacia de reconocerla, aun cuando sea solapada por doquier; el arte de hacerla ...
Virginia Woolf

Virginia Woolf: Horas en una biblioteca

Comencemos por aclarar la antigua confusión que se da entre el hombre que ama la erudición y el hombre que ama la lectura, y señalemos cuanto antes que no existe conexión de ninguna especie entre los dos. El erudito es un entusiasta sedentario, concentrado, solitario, que busca en los libros ...
Ricardo Piglia

Ricardo Piglia: Tesis sobre el cuento

I En uno de sus cuadernos de notas Chéjov registra esta anécdota: «Un hombre, en Montecarlo, va al Casino, gana un millón, vuelve a su casa, se suicida». La forma clásica del cuento está condensada en el núcleo de ese relato futuro y no escrito. Contra lo previsible y convencional ...
Mario Vargas Llosa

Mario Vargas Llosa: El gran Gatsby (Un castillo en el aire)

El gran Gatsby comienza como una ligera crónica de los extravagantes años veinte —sus millonarios, sus frívolos, sus gángsters, sus sirenas y la desbordante prosperidad que respiraban— y, luego, se convierte insensiblemente en una tierna historia de amor. Pero, poco después, experimenta una nueva muda y torna a ser un ...
Manuel Rojas

Manuel Rojas: El socialismo y la libertad

La experiencia ha demostrado que existen varios tipos de socialistas, casi tantos como constituciones psíquicas hay. No obstante, a primera vista pueden distinguirse cuatro tipos principales y quizá si fundamentales: 1.° el socialista tipo intelectual, que está dispuesto a aceptar, y acepta, todo aquello que se le presenta como socialismo, ...
Haruki Murakami

Haruki Murakami: ¿Para quién escribo?

En las entrevistas suelen preguntarme qué tipo de lectores imagino cuando escribo. Siempre que me plantean esta cuestión dudo qué responder, pues nunca he tenido especial conciencia de escribir para alguien y, de hecho, sigo sin tenerla. En cierto sentido, es verdad que escribo para mí mismo. Cuando empecé mi ...
Umberto Eco

Umberto Eco: Sobre un libro no leído

Recuerdo (pero, como veremos, también podría ser que no recuerde bien), un artículo buenísimo de Giorgio Manganelli en el que explicaba cómo un lector agudo puede saber que un libro no se debe leer incluso antes de abrirlo. No hablaba de esa virtud que se requiere del lector de profesión ...
Henry Miller

Henry Miller: La lectura en el retrete

Hay un tema relacionado con la lectura de libros que creo que vale la pena desarrollar porque implica un hábito que es muy generalizado y sobre el cual, que yo sepa, muy poco se ha escrito: me refiero a la lectura en el retrete. Siendo joven, en busca de un ...
Osvaldo Soriano

Osvaldo Soriano: Borges: El símbolo de un encono permanente

Este es un réquiem a Jorge Luis Borges, escrito el mismo día de su muerte a pedido de Il Manifesto. El diario quería que yo intentara explicar lo inexplicable: por qué el más grande escritor de este siglo había preferido vivir en Buenos Aires, pero morir y ser sepultado en ...