Edgar Allan Poe: El tonel de amontillado. Resumen y análisis
Montresor, un hombre movido por el deseo de venganza, planea cuidadosamente el asesinato de Fortunato, a quien considera responsable de múltiples agravios. Aprovechando el orgullo de su víctima por su conocimiento en vinos, lo engaña durante el carnaval haciéndole creer que posee un raro barril de amontillado. Con este pretexto, lo conduce a las catacumbas de su familia, situadas bajo su palacio. Una vez allí, tras una serie de engaños disfrazados de cortesía, lo encierra en un nicho oculto y lo sepulta vivo, levantando un muro de ladrillos. Fortunato, que al principio muestra incredulidad, acaba comprendiendo su destino mientras Montresor ejecuta su crimen con serenidad y sin remordimientos. Décadas después, confiesa el asesinato con fría satisfacción y revela que nunca fue descubierto.