Rubem Fonseca: La fuerza humana

Rubem Fonseca

Quería seguir de frente pero no podía. Me quedaba parado en medio de aquel montón de negros: unos balanceando el pie o la cabeza, otros moviendo los brazos; pero algunos, como yo, duros como un palo, fingiendo que no estábamos allí, fingiendo que miraban un disco en la vitrina, avergonzados. Es gracioso, que un sujeto … Leer más

Léon Bloy: Los cautivos de Longjumeau

A Mme. Henriette L’Huillier “El Postillón de Longjumeau” anunciaba ayer el deplorable fin de los Fourmi. Esta hoja tan recomendable por la abundancia y por la calidad de su información, se perdía en conjeturas sobre las misteriosas causas de la desesperación que había precipitado al suicidio a esta pareja, considerada tan feliz. Casados muy jóvenes, … Leer más

Bertolt Brecht: Los dos hijos

Bertolt Brecht

En enero de 1945, cuando la guerra de Hitler tocaba ya a su fin, una campesina de Turingia soñó que su hijo la llamaba desde el campo de batalla. Ebria de sueño, salió al patio y creyó ver al hijo bebiendo junto a la bomba de agua. Mas, al ir a dirigirle la palabra, se … Leer más

Jorge Luis Borges: La forma de la espada

Jorge Luis Borges

Le cruzaba la cara una cicatriz rencorosa: un arco ceniciento y casi perfecto que de un lado ajaba la sien y del otro el pómulo. Su nombre verdadero no importa; todos en Tacuarembó le decían el Inglés de La Colorada. El dueño de esos campos, Cardoso, no quería vender; he oído que el Inglés recurrió … Leer más

Haruki Murakami: Sobre el encuentro con una chica cien por cien perfecta en una soleada mañana del mes de abril

Haruki Murakami - Sobre el encuentro con una chica

«Sobre el encuentro con una chica cien por cien perfecta en una soleada mañana del mes de abril» (Shigatsu no aru hareta asa ni hyaku pāsento no onna no ko ni deau koto ni tsuite) es un cuento de Haruki Murakami, publicado en 1993 en Zō no shōmetsu. Narra la historia de un hombre que, mientras deambula por las calles de Harajuku, se encuentra casualmente con una mujer que considera perfecta para él. No es que ella sea especialmente bella o llamativa: simplemente, el hombre está convencido de que es su mujer ideal. Sin embargo, pese a la intensidad de lo que siente y a la certeza de esa conexión, vacila, buscando las palabras para hablarle.