Oscar Wilde: El niño-estrella

Oscar Wilde - El niño-estrella

«El niño-estrella» (The Star-Child) es un cuento fantástico de Oscar Wilde publicado en 1891 en la colección A House of Pomegranates. Durante un crudo invierno, dos leñadores encuentran un niño abandonado en el bosque, envuelto en un manto de oro y con una cadena de ámbar. Aunque uno de ellos quiere dejarlo allí, el otro decide llevarlo a su hogar, donde el niño crece y se convierte en un joven de inusual belleza. Sin embargo, su apariencia no refleja su carácter: el Niño-estrella es vanidoso y cruel, desprecia a los demás y trata con dureza a los pobres y los afligidos. La arrogancia y el egoísmo del Niño-estrella pronto lo llevarán a enfrentarse a duras consecuencias.

Robert Bloch: El murciélago es mi hermano

Robert Bloch - El murciélago es mi hermano

«El murciélago es mi hermano» (The Bat Is My Brother), es un cuento de terror del escritor Robert Bloch, publicado en la revista Weird Tales en noviembre de 1944. Al despertar un día, Graham Keene descubre que ha sido enterrado vivo. Sumido en la desesperación, logra romper el ataúd y abrirse paso por entre la tierra que cubre su tumba. Ansioso y desorientado pide ayuda a un hombre que se encuentra en el cementerio, quien le revela una terrible verdad: Keene es ahora un vampiro. El desconocido lo acoge y lo lleva a su hogar, donde comienza a orientarlo en sus primeros pasos como No-Muerto.

Thomas Ligotti: Conversaciones en una lengua muerta

Thomas Ligotti - Conversaciones en una lengua muerta

Sinopsis: «Conversaciones en una lengua muerta» (Conversations in a Dead Language) es un inquietante relato de terror psicológico de Thomas Ligotti, publicado en Deathrealm en 1989. La historia sigue a Samuel, un solitario cartero que cada año se prepara meticulosamente para celebrar Halloween. Con su casa decorada y una generosa provisión de dulces, Samuel espera con ansias la llegada de los niños que desfilan por su hogar. Sin embargo, a medida que el tiempo avanza, el deterioro físico y mental de Samuel se hace evidente, lo que parece despertar en él inquietantes fantasías.

Stephen King: Hay que aguantar a los niños

Stephen King - Hay que aguantar a los niños

«Hay que aguantar a los niños» (Suffer the Little Children) es un cuento corto de Stephen King publicado en la revista Cavalier en febrero de 1972. Narra la historia de la señorita Sidley, una estricta maestra que controla a sus alumnos con una precisión casi sobrenatural. Experta en detectar cualquier travesura, su implacable disciplina la ha convertido en una figura respetada y temida en la escuela. Un día, mientras enseña ortografía, un alumno llamado Robert le lanza una inquietante advertencia. Pronto, la señorita Sidley percibe un extraño cambio en él y en otros niños: miradas y sonrisas que sugieren secretos oscuros, inexplicables.

Claude Vignon: Los muertos se vengan

Claude Vignon - Los muertos se vengan

«Los muertos se vengan» (Les morts se vengent) es un cuento gótico de Claude Vignon, publicado en 1856 dentro de la colección Minuit!! Récits de la veillée. En el elegante salón de la señora de M., una selecta concurrencia se reúne para celebrar la festividad de Todos los Santos. Afuera, el otoño impregna el jardín de una melancolía inquietante, mientras que en el salón un grupo de jóvenes aburridos busca cómo entretenerse. Para animarlos, los invitados deciden jugar a las prendas y retan a la joven Paulina a que le dé un beso en la mejilla al doctor Maynaud. La inesperada reacción del doctor genera una atmósfera de completo desconcierto entre los asistentes.

Philip K. Dick: ¡Oh, ser un blobel! 

Philip K. Dick - Oh, ser un blobel

«¡Oh, ser un blobel!» (Oh, to Be a Blobel!) es un relato antimilitarista de ciencia ficción escrito por Philip K. Dick, publicado en Galaxy Magazine en febrero de 1964. La historia sigue a George Munster, un veterano marcado por el trauma de haber participado en una guerra interestelar contra los blobels, una especie de alienígenas unicelulares. Durante el conflicto, Munster sirvió como espía, lo que le obligó a asumir la forma física de un blobel para infiltrarse en sus filas. Sin embargo, al terminar la guerra, los procedimientos médicos no logran revertir completamente la transformación, lo cual afecta profundamente sus relaciones y su vida cotidiana.