Isaac Asimov: El pasado muerto. Resumen
En un futuro donde la investigación científica está controlada por el gobierno, el profesor de historia Arnold Potterley busca acceso al cronoscopio, un aparato que permite ver imágenes del pasado, para estudiar la antigua Cartago, pero su solicitud es rechazada. Frustrado, convence al joven físico Jonas Foster para que investigue la neutrínica, ciencia base de la cronoscopía. Foster descubre un método más eficiente para construir cronoscopios y fabrica uno, pero revela que solo puede observar hasta ciento veinticinco años atrás. Cuando la esposa de Potterley quiere usar el aparato para ver a su hija muerta, éste lo destruye. Posteriormente, delata a Foster ante las autoridades para evitar la difusión del descubrimiento; sin embargo, el tío de Foster ya ha enviado los planos a múltiples editores. El jefe de Cronoscopía revela entonces la devastadora verdad: el cronoscopio puede observar no solo el pasado muerto, también el presente inmediato, por lo que su masificación significa el fin absoluto de la privacidad humana.