Gustavo Adolfo Bécquer: Los ojos verdes

Gustavo Adolfo Bécquer - Los ojos verdes

«Los ojos verdes» es un cuento de Gustavo Adolfo Bécquer publicado en diciembre de 1861 en El Contemporáneo. Narra la historia de Fernando de Argensola, un noble que, durante una cacería, se adentra en un paraje prohibido donde aseguran que habita un ser sobrenatural. En el lugar se encuentra con una enigmática mujer de ojos verdes, cuya mirada lo hechiza y de quien inmediatamente se siente enamorado. A pesar de las advertencias, Fernando siente una atracción irresistible que lo lleva a hacer lo imposible para poder estar con el objeto de su deseo, sin meditar en las consecuencias que sus actos podrían tener.

Horacio Quiroga: El alambre de púa

Horacio Quiroga - El alambre de púa

«El alambre de púa», cuento de Horacio Quiroga, narra la historia de dos caballos en un potrero, uno de los cuales, el malacara, logra escapar regularmente para explorar y encontrar comida, mientras el otro, el alazán, se esfuerza por descubrir cómo su compañero logra esta hazaña. Finalmente, el alazán encuentra la ruta de escape y se une al malacara en sus aventuras. Mientras ambos caballos pasean se topan con un campo de cebada cercado con un alambre de púa. Aunque los animales ambicionan entrar a comer, ninguno de ellos puede salvar el peligroso alambre, salvo uno: Barigüí, un gran toro perteneciente al campo vecino, que cada día rompe las defensas, lo que hace perder la paciencia al dueño de la plantación de cebada, que toma una drástica decisión para detener sus andanzas.

Juan José Arreola: El prodigioso miligramo

Juan José Arreola - El prodigioso miligramo

«El prodigioso miligramo» es un cuento de Juan José Arreola, publicado en 1952 en el libro Confabulario. Narra la historia de una hormiga que, un día, al alejarse del camino habitual, encuentra un objeto pequeño y extraño: un prodigioso miligramo de peso exacto. Impulsada por una mezcla de orgullo y esperanza, regresa con él al hormiguero, donde su insólita carga despierta sorpresa, desconfianza y una cadena de reacciones inesperadas entre las demás hormigas. Lo que parecía un simple desvío se convierte en el inicio de una serie de acontecimientos que transforman profundamente la vida de la comunidad.

Oscar Wilde: El fantasma de Canterville

Oscar Wilde - El fantasma de Canterville

«El fantasma de Canterville» es un cuento de Oscar Wilde, publicado originalmente en 1887 en la revista The Court and Society Review. Narra la historia del señor Hiram B. Otis, un diplomático estadounidense que compra el castillo inglés de Canterville, a pesar de las advertencias sobre la presencia de un fantasma. Al instalarse con su familia, los Otis enfrentan sin miedo y con humor pragmático al espectro, conocido como sir Simon, que durante siglos ha aterrorizado a los habitantes del castillo. El encuentro entre la moderna familia estadounidense y el antiguo fantasma inglés desencadena situaciones divertidas e inesperadas.

Ray Bradbury: El pequeño asesino

Ray Bradbury - El pequeño asesino

«El pequeño asesino» (The Small Assassin) es un cuento de Ray Bradbury, publicado en noviembre de 1946 en la revista Dime Mystery Magazine y recogido luego en la colección Dark Carnival (1947). Alice y David son padres primerizos. Tras un parto traumático, Alice desarrolla el aterrador convencimiento de que su hijo recién nacido es una entidad consciente y malévola que intenta asesinarla. Mientras médicos y familiares atribuyen sus temores a una crisis psicológica posparto, Alice se siente cada vez más vulnerable ante la amoralidad de una criatura que parece acecharla en el silencio de su hogar.

José Saramago: Embargo

José Saramago - Embargo

«Embargo», es un cuento de José Saramago que narra la angustiosa experiencia de un hombre atrapado al interior de su automóvil. La historia comienza con la cotidianidad de la vida del protagonista, quien experimenta una mañana típica antes de dirigirse al trabajo. Sin embargo, lo que parece ser un día normal se transforma en una experiencia kafkiana cuando su coche comienza a comportarse de manera extraña, demostrando tener voluntad propia. A medida que el hombre intenta llevar a cabo sus tareas diarias, se encuentra cada vez más atrapado, tanto física como psicológicamente, en su vehículo. Un relato de tintes fantásticos y surrealistas donde Saramago hace gala de todo su oficio para atrapar al lector en una historia claustrofóbica.